lunes, 30 de enero de 2017

Se carrancearon el celular

Luis Alberto Romero

Aunque se tejen muchas anécdotas e historias sobre el origen del regionalismo carrancear, lo cierto es que dicho término ha sido utilizado en México como sinónimo de robar.
Se dice que en la época revolucionaria, el verbo carrancear era usado como sinónimo de hurtar, debido a que cuando Venustiano Carranza y los suyos llegaban a los pueblos, procedían a apropiarse de lo ajeno para allegarse de los recursos que necesitaban; dicho de otra manera, despojaban a la gente de sus bienes, con el pretexto de la lucha armada.
Existe una anécdota, cuya veracidad es cuestionable, que habla del posible origen de la palabra y que se refiere a una recepción que habría organizado Carranza Garza en el Castillo de Chapultepec en honor a un ministro español; el representante de la Península Ibérica quedó entre Álvaro Obregón y Cándido Aguilar, entonces secretarios de Guerra y Marina y de Relaciones Exteriores respectivamente, y frente al presidente mexicano. De acuerdo con esta versión, avanzada la reunión, el español acusó el robo de un fino reloj, oro y brillantes, herencia familiar de incalculable valor.
Ocurre que junto al español estaba Obregón, sin un brazo luego de la batalla de Celaya, y Cándido Aguilar, con parálisis en una mano. La anécdota refiere que el político ibérico lamentó “esto no es un gobierno, es una cueva de ladrones”; acto seguido, Carranza se acerca al agraviado con la joya en la mano y suelta “tome usted y calle de una vez”. La respuesta del ministro español no podría ser más ingeniosa: “¡ah señor presidente; por algo le llaman a usted el primer jefe”, como diciendo que era el que mandaba en la cueva de ladrones.
Viene el recuerdo del término carrancear, prácticamente en desuso, por el vergonzoso episodio ocurrido hace unos días en la Legislatura del Estado: el diputado independiente Sebastián Reyes Arellano solicitó a la presidenta de la Mesa Directiva que se incluyera en la sesión el tema de la reducción en el número de regidurías; incluso, el legislador, ex militante de Morena, se encadenó a la tribuna. Fue en ese momento cuando el teléfono celular del diputado cambió de manos; entre la discusión y las protestas se carrancearon el aparato, un Motorola cuya línea fue cancelada de inmediato por el propietario.
El tema no queda ahí; al concluir la sesión circuló un video que inculpa nada menos que a otro legislador, legisladora en este caso, la diputada por Morena María del Rocío Pérez Pérez, del distrito de Cosoleacaque, quien fue observada en actitud sospechosa junto a la curul del diputado que denunció el robo de su celular.
María del Rocío Pérez es la misma diputada que fue señalada por presuntamente estar detrás de los ejidatarios de Tatahuicapan que cerraron las válvulas de la presa Yuribia, lo que dejó sin suministro de agua durante unos días, al inicio del año, a los habitantes de Coatzacoalcos, Cosoleacaque y Minatitlán.
La diputada Rocío Pérez pronto fue calificada en las redes sociales con el mote de #ladycelular.
En respuesta, la legisladora por Morena rechazó haber hurtado el teléfono y denunció una campaña que busca desprestigiarla; dijo que el video que circula le coloca en una situación incómoda y que es un intento burdo por ocasionarle un daño a su persona y a su honorabilidad. Agregó que se trata de una imagen editada y que en sus manos no tenía el celular que le robaron al diputado Sebastián Reyes, sino uno de su propiedad, así como su agenda de trabajo.
El video, por supuesto, permite que uno piense y vea lo que quiere; hay quien afirma que la imagen no engaña y que es evidente que la legisladora se acerca a la curul del diputado con la intención de llevarse el aparato; por otro lado, también hay opiniones en el sentido de que las cosas no son tan claras.
Personalmente me cuesta trabajo imaginar el robo de un teléfono en la sede del pleno del Congreso del Estado, donde hay muchas cámaras de video (y por lo visto, también ladrones). Por otro lado, uno pensaría que el hurto de un celular es un acto de vándalos y delincuentes, no de diputados.

Como sea, el hecho es que el teléfono celular de Sebastián Reyes fue carranceado, como dirían en la época revolucionaria, en el salón de plenos de la Legislatura; sólo falta saber, a ciencia cierta, quién sería, en este caso, el primer jefe del Congreso Local… y eso que todavía no llegamos al año de Hidalgo.

jueves, 26 de enero de 2017

Secretaría de Gobierno, bloqueos y plantones

Luis Alberto Romero

Este miércoles platicaba con uno de los 12 mil taxistas que trabajan en la zona conurbada de Xalapa; el sujeto que está frente al volante hace referencia, como para abrir conversación, al clima cambiante de la capital veracruzana y se detiene en el tema de los tiempos de traslado en el centro de la ciudad.
Dice el taxista que hasta hace un par de meses, quienes se dedicaban a dicha actividad pensaban dos veces para entrar a la zona centro, donde las marchas, manifestaciones y bloqueos a la circulación vial eran pan de todos los días; “no sé si se ha dado cuenta, pero las protestas ya no son tan frecuentes como antes”. Reflexiona en voz alta el conductor del Tsuru: “igual porque las organizaciones saben que los granaderos van a evitar bloqueos”.
No es necesario mencionar el nombre del taxista ni el número de la unidad que conduce; se trata de una referencia para ilustrar el sentir de un sector de la sociedad que ya estaba cansado de la parálisis del centro de Xalapa, de las manifestaciones y bloqueos a la circulación de los vehículos y, sobre todo, de la actitud contemplativa del anterior gobierno del estado, que permitió que la inconformidad afectaran a terceros.
Xalapa se convirtió, particularmente en el último trimestre de la administración de Javier Duarte, en la capital del caos. Burócratas, organizaciones campesinas y sociales y hasta empresarios y proveedores del gobierno estatal, convirtieron a la ciudad en un verdadero infierno en términos de movilidad y vialidad.
En ese contexto, el cambio en el gobierno estatal significó la oportunidad para que esos problemas, los ocasionados por las marchas, bloqueos y manifestaciones, quedaran en el pasado.
El gobierno encabezado por Miguel Ángel Yunes llegó el primero de diciembre del año pasado y con él llegó también una política que privilegia el diálogo con las organizaciones ciudadanas, campesinas y sindicales, pero que ha determinado que cuando los acuerdos fracasan, el uso de la fuerza pública debe servir para poner orden y evitar afectaciones a terceros. Así las cosas, por ejemplo, fue posible la liberación del bloqueo del puente Coatzacoalcos I, que se mantenía bajo el control de ex trabajadores de Pemex a los que se habían sumado algunos pobladores de las localidades de la zona.
En ese caso, el bloqueo y el control del paso vehicular por parte de los manifestantes se convirtió en el modus vivendi de quienes utilizaron esa protesta para sacar provecho económico.
Habría que comentar que desde la Secretaría de Gobierno, que tiene a Rogelio Franco Castán a la cabeza, se ha coordinado un trabajo de contacto con las organizaciones, que es operado desde la subsecretaría que tiene como titular a Pedro Manterola Sainz.
Ese trabajo permitió que la presa Yuribia dejara de ser rehén de un grupo de ejidatarios de Tatahuicapan, que sistemáticamente cerraban las válvulas para impedir el suministro de agua a los habitantes de Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque. Recordemos que quienes bloqueaban la presa recibían, en efectivo, más de dos millones de pesos mensuales por parte del anterior gobierno estatal, situación que concluyó con la llegada de la presente administración.
No sólo eso, el trabajo que realiza el gobierno de Yunes Linares a través de las citadas instancias también puso fin a las manifestaciones y cierres a la circulación vehicular de los burócratas; en ese sentido, los sindicatos magisteriales han dejado de lado los bloqueos a calles y avenidas de Xalapa luego de que la fuerza pública impidiera la afectación a terceros del pequeño grupo encabezado por Topacio Citlalli Hernández Ramírez, quien fue detenida justo cuando realizaba un bloqueo; un acto de gobierno que no recibió críticas por parte de los xalapeños, que ya estaban cansados del cierre de la salida a Veracruz.
En otro caso, en Fortín de las Flores, la mano del actual gobierno también fue evidente luego del desalojo de quienes habían tomado la caseta de peaje; era un grupo encabezado por Enrique Guzmán Torres, La Pulga, que exigía obras, láminas, despensas, becas y hasta apoyos extraordinarios para un estudiante de la Complutense, en Madrid; el asunto, agotado el diálogo, derivó en el desalojo por parte de la policía estatal. Fin de un problema que amenazaba con crecer y seguir afectando a la población de la zona centro.
A esos asuntos habría que sumar el diálogo que Secretaría y Subsecretaría de Gobierno han mantenido con organizaciones campesinas que eran un dolor de cabeza para la Sedarpa, la Sagarpa y, en general, para el anterior gobierno del estado. Esa trabajo, por cierto, permitió que organizaciones como el Frente Agropecuario de Desarrollo Rural Integral, UCIM, FOSEC, CCC, FOCIDEM, CAMVER, CONALCIT, UGOCM, UGOVER, FAOCC, FOSVER, UGOCP y otras dejaran de ser un problema.
A esa disposición, finalmente, se debe la relativa tranquilidad y la disminución de las manifestaciones y bloqueos a la vialidad; porque las expresiones de descontento social no pueden, de ninguna manera, afectar al comercio, a la movilidad y a la vida cotidiana de los xalapeños. @luisromero85

miércoles, 25 de enero de 2017

Nicanor Moreira, el diagnóstico de la capital veracruzana

Luis Alberto Romero

Para los empresarios veracruzanos, tres temas son motivo de preocupación: la inseguridad, la pobreza y el desarrollo económico vinculado con la creación de empleos. Lamentablemente, en esos tres asuntos, las autoridades han fallado, resume Nicanor Moreira Ruiz, destacado empresario xalapeño, presidente de la asociación civil “Nuestro Municipio”, quien señala que al margen de los grandes retos de la capital del estado, es importante trabajar en la vocación y en las fortalezas de la ciudad, a fin de generar las condiciones que permitan el desarrollo de la infraestructura, de las empresas y, sobre todo, el progreso de los habitantes de este lugar.
Nicanor Moreira es cabeza de un grupo empresarial que genera unos 300 empleos en Xalapa; no oculta su aspiración por llegar a la presidencia municipal, para lo cual busca contender en las municipales del presente año; afirma que están equivocados quienes piensan que la herencia más importante de un hombre es el dinero acumulado (se va en un mal negocio, subraya); sí lo es, dijo, el legado a la comunidad y las obras que impulsa.
Destaca que los empresarios están preocupados por los niveles de inseguridad y apunta que son muy frecuentes los asaltos a establecimientos comerciales; se asume como víctima de esas circunstancias y señala que en dos ocasiones sus empresas han sido afectadas.
Moreira Ruiz lleva más de un año recorriendo Xalapa, sus colonias y asentamientos, para conocer de cerca los problemas de la gente; aunque nació en la capital del estado, su actividad más intensa, ya con miras en la alcaldía, inició en 2015; sin embargo, ha participado en diferentes organizaciones sociales, empresariales (presidió tres años la Cámara Nacional de Comercio en esta ciudad) y culturales (encabeza el patronato de la Orquesta Sinfónica de Xalapa, que ha dado lustre a la actividad artística de la entidad).
Enfatiza que el desorden que ha prevalecido por años en Xalapa es tan lamentable como la escasa inversión en infraestructura para el sector empresarial; se construyen –dice– obras viales, puentes, se pavimentan calles y se introducen servicios a las colonias; pero no se cuenta, por ejemplo, con un centro de convenciones, ni con trabajo enfocado al desarrollo económico que genera empleos. Ese –agregó– es uno de los problemas de Xalapa: si la gente no trabaja en el gobierno ni en la Universidad, no hay mucho que hacer en esta ciudad; eso debe cambiar.
Asimismo, apunta el empresario que además de pensar en el desarrollo económico y empresarial, en el fortalecimiento del comercio y la actividad industrial, Xalapa debe fortalecer su vocación cultural, por ser centro de importantes expresiones artísticas; dijo que esa es una fortaleza que debe explotarse para aumentar los niveles de bienestar de la gente, para atraer turismo y reactivar la economía.
Por otra parte, lamentó que en Xalapa más del 37 por ciento de la población se encuentra en pobreza o pobreza extrema, y que casi el 5 por ciento de las familias no dispongan de servicios básicos. En efecto, de acuerdo con datos que maneja el Coneval, en la capital de la entidad hay más de doce mil familias que habitan viviendas con un solo cuarto, 3 mil 500 no disponen de agua entubada; 3 mil 100 viven en casas con piso de tierra; y más de mil no cuentan con drenaje.
Moreira Ruiz, decía, busca la candidatura a la presidencia municipal; reconoce que el contexto de fuerte competencia política complica sus aspiraciones; y que no cuenta con un alto nivel de posicionamiento, sin que esto signifique que sea un desconocido. Por otro lado, el empresario afirma también que el hecho de que no se le vincule con actos de corrupción ni con una vida de escándalos es una de sus fortalezas.
Nicanor Moreira es una de las cartas que se manejan como posibilidad para la alianza entre los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática para contender por la alcaldía xalapeña. Sus características lo ubican como un fuerte contendiente al cargo que actualmente ocupa Américo Zúñiga Martínez.  Habrá que darle seguimiento para conocer sus alcances y probabilidades de éxito en la meta que se ha trazado.
Xalapa, cabildo digital
Los gobiernos modernos son los que hacen de la eficiencia una manera de ganar la confianza ciudadana; también son los que privilegian la transparencia como una manera efectiva de generar mejoras en la administración pública; y son los que se fortalecen con la participación de la sociedad.
En Xalapa, el ayuntamiento de Américo Zúñiga Martínez se coloca a la vanguardia de estas condiciones, por lo que se convierte en modelo nacional.
Así se confirmó ayer al instalar el Primer Cabildo Digital de Xalapa, una iniciativa ciudadana promovida por la autoridad municipal que hace de la capital del estado un referente nacional e internacional en materia de evolución del gobierno a partir de las redes sociales y de las nuevas tecnologías de información, y de la corresponsabilidad social.
En suma, lo que hace Zúñiga Martínez es colocar a la población en el centro del gobierno, y con el Cabildo Digital de Xalapa se crea un precedente que lleva el sello de la fortaleza de un gobierno que es capaz de abrirse a la población en la toma de decisiones, eso, no cualquiera lo hace en estos tiempos. @luisromero85

lunes, 23 de enero de 2017

Fidel-Yunes; el encontronazo

Luis Alberto Romero

La salida del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán del consulado de México en Barcelona desató toda clase de especulaciones sobre los motivos de dicho movimiento; unos apuntan que el ex ejecutivo veracruzano fue obligado a renunciar desde el gobierno federal, como consecuencia del escándalo derivado de las acusaciones sobre la administración de medicamentos clonados a pacientes con cáncer; otros, los defensores del de Nopaltepec, aseguran que pronto le veremos encabezando la alianza PRI-Verde-Panal para buscar recuperar el gobierno estatal.
Como sea, la salida de Herrera Beltrán del consulado fue la nota que acaparó las portadas y los espacios privilegiados en la prensa estatal veracruzana, debido al morbo que provoca el regreso al país, y sobre todo a la entidad, de un personaje de las características del ex gobernador, quien por años ha protagonizado una rivalidad política con el actual ejecutivo, Miguel Ángel Yunes Linares  –hay quien asegura que la mala relación entre ambos podría calificar como enemistad, odio incluso–.
Pues bien, Fidel Herrera regresa a Veracruz con el sambenito de la corrupción y el fraude relacionado con los medicamentos clonados y con el suministro de agua destilada en vez de quimioterapia a enfermos de cáncer; también se le señala por el endeudamiento exagerado e injustificado; por una administración irresponsable; por el saqueo; y por el peor pecado que señala la inquisición política contemporánea: dejar a un pésimo sucesor en el cargo, quien terminó por capitular, entregar la plaza y emprender la cobarde huida.
El ex gobernador Herrera vuelve, decía, en medio del escándalo; este lunes, declaró que regresará a la entidad para defenderse; que estará en el país el fin de semana y que él mismo encabezará su defensa ante las acusaciones que pesan en su contra; que demostrará su inocencia; y que en el caso de los medicamentos apócrifos a pacientes con cáncer, 450 niños que recibieron tratamiento serán sus testigos.
Apuntó que la Procuraduría General de la República, PGR, debe atraer el caso derivado de las denuncias por los medicamentos falsos, dado –dijo– que la Fiscalía estatal es controlada por el ejecutivo.
En respuesta, el actual mandatario estatal descartó que la PGR deba intervenir, en virtud de que se trata de un asunto local; recordó que existen denuncias de la Auditoría Superior de la Federación por un presunto desvío de recursos, 530 millones de pesos, del Seguro Popular, durante la administración de Herrera Beltrán, a quien Yunes Linares ha calificado como un “profesional de la mentira”.
El asunto es que al margen de las acusaciones en su contra, Fidel Herrera llegará próximamente a nuestro país; dicha noticia enrareció de inmediato en ambiento político veracruzano porque, además, se produce unos días después de que el PRI anunciara su alianza con el Partido Verde, que en la entidad es controlado precisamente por el hijo del ex gobernador, Javier Herrera Borunda, actual diputado federal.


Vendría FHB a operar las elecciones para el PRI
El escenario que apunta a que Herrera Beltrán sólo llegará para encabezar su defensa jurídica no resulta del todo creíble; lo más probable es que el ex ejecutivo de la entidad vendrá también a reorganizar a un priismo veracruzano sin pies ni cabeza y desarticulado tras la derrota de 2016; en ese contexto, corren versiones en el sentido de que Fidel Herrera estará en Veracruz para operar el proceso electoral local del presente año, las municipales; y que preparará el terreno para la elección federal de 2018, cuando se votará por presidente de la República, gobernador, senadores, diputados federales y legisladores locales.
Hay que recordar que el PRI veracruzano actualmente carece de figuras que garanticen un buen resultado en las elecciones del presente año. En ese sentido, Fidel Herrera llegaría a reorganizar a un grupo que hoy se ve desdibujado, las viudas de la fidelidad y del duartismo, a quienes se podrían sumar los grupos políticos que son desplazados y excluidos por el actual gobierno del estado.
Por otra parte, en cuanto a las denuncias que pesan contra Herrera Beltrán, dos factores llaman la atención: primero, la posible prescripción del delito; y segundo, el hecho de que las cuentas públicas de los seis años de ese gobierno ya fueron validadas.
Finalmente, Fidel Herrera viajará pronto del aeropuerto El Prat, en Barcelona; a Barajas, en Madrid, para de ahí salir al Benito Juárez de la Ciudad de México. Con su llegada iniciará una reedición de la vieja rencilla entre el ex gobernador y el actual mandatario, un pleito que podría convertirse en un verdadero encontronazo político.
Por cierto, hay quien desde ahora observa una posible contienda por el gobierno del estado, en 2018, entre los hijos de esos dos personajes: el diputado Javier Herrera Borunda, por un lado; y el alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, por el otro; algo así como una lucha máscara contra cabellera, de pronóstico reservado. @luisromero85

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Las ausencias en el movimiento de alcaldes

Luis Alberto Romero

Con la reunión celebrada entre alcaldes de todas las fuerzas políticas y la nueva secretaria de Finanzas y Planeación del gobierno estatal, Clementina Guerrero García, el pasado lunes, prácticamente comenzó a destrabarse un problema que afectaba a la totalidad de los ayuntamientos veracruzanos y que tiene que ver con el desvío  de las participaciones federales, que no llegaron a los municipios.
Por vías diferentes, los dos grupos de ediles, panistas y perredistas por un lado, y priistas por el otro, realizaron gestiones y desarrollaron diferentes estrategias para ejercer presión y recuperar el dinero que correspondía a los ayuntamientos. Durante 18 días, por ejemplo, los presidentes municipales de PAN y PRD, encabezados por Miguel Ángel Yunes Márquez, tomaron tanto Palacio de Gobierno como Casa Veracruz y orillaron al gobernador interino, Flavino Ríos Alvarado, a gobernar (si a eso se le puede decir “gobernar”) desde su casa y a través del teléfono. Por su parte, los alcaldes priistas, cuya cabeza visible es el xalapeño Américo Zúñiga, tocaron las puertas del Senado y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a fin de que fueran canalizados de forma directa los recursos para los municipios, en virtud de que la vía de Sefiplan dejó de ser confiable.
En esos movimientos, sin embargo, no sólo llamó la atención que los alcaldes de más de cien municipios veracruzanos sumaran fuerzas, al considerar que la deuda no era un tema partidista, sino un asunto realmente importante para asegurar la viabilidad de los ayuntamientos, la ejecución de obras, el cumplimiento de los pagos y la prestación de los servicios públicos; también fueron evidentes algunas ausencias.
El alcalde de Poza Rica, Sergio Lorenzo Quiroz Cruz, por ejemplo, nunca se paró en los movimientos, ni realizó declaración alguna sobre la falta de recursos en su municipio; lo mismo ocurrió con el de Veracruz, Ramón Poo Gil. Ambos presidentes municipales han adoptado más bien una actitud tibia, casi sumisa a la hora de exigir las participaciones federales, lo cual llamó la atención de los ediles que sí plantearon esa demanda.
De la zona norte de Veracruz, por ejemplo, los alcaldes de Álamo, Ricardo Arturo Serna Barajas; Tihuatlán, Gregorio Gómez Martínez; Papantla, Marcos Romero Sánchez; y Coatzintla, César Ulises García Vázquez (todos del bloque PAN-PRD) pasaron dos semanas pernoctando en Palacio de Gobierno.
También de esa zona, el edil tuxpeño, Raúl Ruiz Díaz; y el de Martínez de la Torre, Rolando Olivares Ahumada, (los dos del PRI) acudieron a las gestiones ante el Senado y la SHCP, y se presentaron a la cita con Clementina Guerrero.
Sin embargo, de Sergio Lorenzo Quiroz y de Ramón Poo ni sus luces, lo cual fue observado por sus homólogos, que no vieron con buenos ojos esas ausencias. Incluso, hubo quien comentó que esos y otros alcaldes no mostraron el mínimo interés en exigir los recursos que corresponden a sus municipios.


Las manifestaciones de Antorcha
El movimiento antorchista, que encabeza en Veracruz Samuel Aguirre Ochoa, continúa sus acciones para exigir al efímero gobierno de Flavino Ríos la asignación de los recursos que de manera indebida desvió la administración estatal.
Los recursos que demanda Antorcha fueron gestionados por los diputados federales de la organización, y etiquetados desde la Federación para obras en municipios y asentamientos en que los antorchistas tienen presencia.
Este 14 del presente, por ejemplo, el movimiento antorchista convocó a una marcha, en la que participaron unos tres mil simpatizantes, ante quienes el dirigente estatal señaló: “tomamos esa decisión porque nuestra intención no es estar obstaculizando las acciones del gobierno; al contrario, lo que queremos es que el gobierno actué y de manera correcta, y la nueva secretaria de finanzas no tiene la culpa de lo que han venido haciendo los anteriores”.
Una de las principales demandas de la agrupación se relaciona con la retención, por parte de la administración estatal, de 40 millones de pesos que están etiquetados en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2016, mismos que gestionaron los legisladores antorchistas para obras de infraestructura básica en 50 municipios veracruzanos, introducción de agua entubada, electrificación, drenaje, aulas, caminos, centros de salud y puentes.
De igual forma, la organización demanda la regularización de lotes de familias en condición de pobreza que son parte de la agrupación; y la liberación de los recursos del programa Escuelas al Cien.
Sobre todo en la última etapa de Javier Duarte en el Poder Ejecutivo y en el breve paso de Flavino Ríos por dicho espacio, las protestas de Antorcha Campesina se intensificaron de forma significativa; lo malo es que ante la quiebra de la administración estatal y el desinterés mostrado por las autoridades veracruzanas para resolver ese tipo de problemas, se observa muy difícil que el gobierno veracruzano cumpla con la asignación de los recursos federales que demandan los antorchistas. Así las cosas, lo predecible es que ese problema siga escalando y las manifestaciones, subiendo de tono. @luisromero85

viernes, 15 de julio de 2016

La Legislatura, el último reducto del duartismo

Luis Alberto Romero

De acuerdo con la Real Academia Española, el vocablo “rémora” sólo tiene dos acepciones: la primera es un pez… que tiene encima de la cabeza un disco oval, formado por una serie de láminas cartilaginosas movibles, con el cual hace el vacío para adherirse fuertemente a los objetos flotantes. La segunda se refiere a una persona o cosa que retrasa, dificulta o detiene algo.
Ese es el término que utilizó el pasado miércoles el gobernador electo de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, para descalificar al diputado presidente de la Junta de Coordinación Política en la Legislatura local, Juan Nicolás Callejas Arroyo, septuagenario líder del llamado “equipo político” de la Sección 32 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, a quien el panista responsabilizó por la aprobación de la basificación de miles de trabajadores del gobierno estatal.
Por su parte, el originario de El Pato, municipio de Nautla, subió al ring casi de inmediato para comparar al panista con dos personajes de la historia que han sido considerados como sinónimos de traición y genocidio, Victoriano Huerta y Adolfo Hitler.
Yunes Linares había convocado a rueda de prensa en Boca del Río y utilizó Twitter, Facebook y Periscope para dar a conocer su postura con relación a la basificación; en ese contexto, dijo que Callejas Arroyo es una de esas rémoras del sistema político mexicano que se tiene que ir; un individuo dócil y manso que no defiende los intereses de Veracruz. A eso se debe el tono de la respuesta de quien ya ha sido cinco veces diputado, quien subrayó que el gobernador electo pretende actuar con autoritarismo y tiranía.
Un día antes de ese enfrentamiento entre Yunes Linares y Callejas Arroyo, el coordinador de la bancada priista en la Legislatura del Estado había protagonizado otro diferendo, ahora, con el ex candidato del PRI al gobierno del estado, Héctor Yunes Landa, quien lanzó fuertes críticas contra el actual ejecutivo estatal, Javier Duarte de Ochoa.
De esa manera, Juan Nicolás Callejas terminó por convertirse en uno de los muy pocos políticos con trayectoria que ha sacado el pecho para defender al gobernador en turno, a quien ya ni los miembros de su equipo más cercano, del gabinete sobre todo, respaldan.
Al parecer, a estas alturas del sexenio, el gobernador veracruzano tiene cada vez menos aliados; ya ni siquiera sus áreas de comunicación han logrado articular una estrategia de defensa, más o menos eficiente, efectiva, para impedir que siga el deterioro de la imagen del ejecutivo estatal, cada vez más desgastada y socavada.
Por ello, para Duarte de Ochoa debe resultar muy valioso el apoyo de Juan Nicolás Callejas; finalmente se trata de la cabeza de uno de los pocos reductos del duartismo en Veracruz.
Sin embargo, el veterano líder magisterial, al mantenerse tanto tiempo vigente en su sindicato y en diversos espacios políticos y de gobierno, puede considerarse como un hombre del sistema; hoy está con Duarte porque a él le debe la posición en el legislativo y la próxima curul para su hijo, Juan Nicolás Callejas Rondán; sin embargo, sabe que mañana tendrá que establecer relaciones y vínculos, sentarse a platicar con el nuevo gobernador. Los compromisos también tienen fecha de caducidad.


Basificación de burócratas, tema consumado
El problema no sólo es la basificación de burócratas en Veracruz, sino el aumento al salario de los trabajadores del gobierno del estado.
La Legislatura local aprobó este jueves la reforma a la Ley Estatal del Servicio Civil y a la Ley del Servicio Público en la Administración Pública Descentralizada, para basificar, se dijo, a unos siete mil trabajadores.
En total, 29 legisladores locales, la mayoría del PRI, votaron a favor de dichas reformas; a ellos, de acuerdo con el anuncio del gobernador electo, se les promoverá un juicio político para inhabilitarlos hasta por diez años en el servicio público, por los daños ocasionados a la administración estatal con la citada medida.
La queja de Yunes Linares se enfoca al incremento salarial de los funcionarios del gobierno estatal: un subdirector pasa de 34 mil pesos mensuales a 47 mil 300; el jefe de departamento deja de percibir 27 mil para cobrar 37 mil 400; en tanto que el jefe de oficina ya no tendrá 19 mil 800, sino 27 mil pesos. El analista cobra actualmente 17 mil y con las reformas percibirá 24 mil; el técnico tiene 12 mil 382 y ahora cobrará 16 mil.
De acuerdo con la declaración del panista, el aumento a 257 subdirectores, más de mil jefes de departamento, mil 275 jefes de oficina, 3 mil 44 analistas, 12 mil técnicos y 6 mil 300 auxiliares, equivale a un incremento en el gasto anual de mil 500 millones de pesos. Todo eso tendrá que cubrir, por ley, el gobierno de un estado que se encuentra prácticamente en quiebra. ¿De dónde?. @luisromero85

martes, 26 de abril de 2016

Yunes Linares, silencio ante señalamientos

Luis Alberto Romero

Hasta hoy, el candidato de la alianza “Para Rescatar Veracruz” al gobierno del estado, Miguel Ángel Yunes Linares, no ha dado respuesta a las acusaciones lanzadas por sus adversarios y por algunos medios informativos nacionales e internacionales.
De hecho, cuando Yunes Linares ha intentado responder o aclarar los señalamientos en su contra, invariablemente ha utilizado explicaciones frágiles, réplicas sin mucho peso, y por tanto, sus aclaraciones han resultado débiles.
El argumento de la guerra sucia en su contra ya parece gastado, y las acusaciones contra las cadenas de televisión nacional carecieron de eco y contundencia; lo peor para la causa panista es que ese aparente enfrentamiento con algunos medios es un asunto que se le podría revertir a su candidato, cuando todavía no llegamos a la mitad de la campaña electoral.
Si en el arranque del proceso parecía que el aspirante del albiazul partía con ventaja en la contienda, la consistencia, la frecuencia y la masiva difusión de los señalamientos contra Yunes Linares podrían dar un giro a lo que se veía como un predecible resultado adverso para el PRI y su candidato, Héctor Yunes Landa.
Al parecer, la estrategia del tricolor no sólo pasa por la promoción de propuestas y plataforma, por la agenda del candidato y la organización de la vieja y oxidada estructura, sino que busca aprovechar en todo su potencial las debilidades del adversario; es decir, la imagen de represor y las acusaciones por presuntos actos de corrupción y enriquecimiento inexplicable.
Ante dicho escenario, Miguel Ángel Yunes se ha limitado a decir no responderé a los ataques, ni a la guerra sucia, a señalar la intervención del gobierno estatal en la contienda y a denunciar una estrategia para bajar al puntero.
De las acusaciones, ni una palabra; probablemente, en su estrategia de campaña eso resulta innecesario; sin embargo, ello podría representarle puntos en contra, lo que en el futuro puede ser la diferencia entre ganar y perder; entre ser el sucesor de Javier Duarte o quedarse, otra vez, en el camino, a un paso.
Así las cosas, Yunes Linares ha sido, hasta ahora, un boxeador que entró al ring dispuesto a no subir la guardia, a cabecear para esquivar golpes que no responde, a mantener la distancia y, sobre todo, a no fajarse, contrario a lo que sus simpatizantes esperarían de un púgil de buena pegada, acostumbrado al ataque sobre la defensa.
En el ring de la política veracruzana, Miguel Ángel Yunes ha recibido todo tipo de golpes… y sigue sin responder; sus únicos contraataques no van dirigidos contra su principal adversario en la contienda, Héctor Yunes Landa, sino contra el gobernador Javier Duarte, quien, a diferencia del candidato priista, es un blanco fácil para la crítica, además de enfrentar un desgaste impresionante por los problemas que registra la entidad: deuda pública, desempleo, inseguridad, corrupción, impunidad, etcétera.
Por otro lado, quienes conocen de cerca a Yunes Linares apuntan que es muy poco probable que el candidato de PAN-PRD mantenga esa estrategia conforme avancen los días y las semanas; dicen que intensificará su crítica contra el gobierno del estado e incluirá en los destinatarios de sus dardos al abanderado del PRI. En todo caso, el problema es el parque, sobre todo porque Yunes Landa no ha sido señalado, hasta hoy, por conductas que pudieran cambiar la percepción de la opinión pública sobre su persona.


Atribuyen al panista enorme fortuna
Este lunes, un diario de circulación nacional aborda el tema de los señalamientos contra el candidato albiazul al gobierno del estado; el medio retoma supuestas investigaciones de la Procuraduría General de la República y apunta que el panista no tendría 11 propiedades, como él declaró, sino bienes por 133 millones de pesos. Incluso, se dice que el monto de la fortuna de Yunes Linares podría llegar a 400 millones.
Dicho trabajo, que cita al ex dirigente nacional del PAN, Manuel Espino Barrientos, habla de supuestas cuentas de Miguel Ángel Yunes en Estados Unidos e Indonesia por 6.05 millones de dólares, más de 100 millones de pesos que, por supuesto, no aparecen en la declaración 3de3 del candidato panista, que establece un patrimonio cercano a 15 millones de pesos, que incluye ingresos, una casa en Estados Unidos, yate y vehículos, obras de arte, inversiones y hasta deudas.
Los detractores de Yunes Linares –que no son pocos–, atribuyen al panista una inmensa fortuna que incluiría una mansión en el Club de Golf de Alvarado, una casa en El Pedregal de la Ciudad de México, otra en Coyoacán, gasolineras, propiedades en Morelos, Xalapa, Cancún y Boca del Río, y ranchos en Tierra Blanca y Tres Valles, todo por un monto cercano a 400 millones de pesos.
Por su parte, el candidato panista parece que no ha estimado necesario explicar dichos señalamientos y ha centrado su discurso en el ajuste de cuentas contra el gobierno estatal.
Se observa difícil, sin embargo, que el candidato de la alianza “Para Rescatar Veracruz” mantenga esa tendencia; lo predecible es que pase, en cuestión de días, a una ofensiva mucho más contundente, que suba la guardia y comience a responder los golpes que ya comienzan a desgastarle y hacerle daño. @luisromero85

Congreso veracruzano, costoso, improductivo y opaco

Luis Alberto Romero El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) dio a conocer un estudio, el Informe Legislativo 2017, sobre el...