viernes, 23 de enero de 2015

El frente azul


Luis Alberto Romero

 

La incorporación de Miguel Ángel Yunes a la lista de candidatos panistas a una diputación federal plurinominal, en el primer lugar por la tercera circunscripción, si bien tomó por sorpresa a los principales actores del PRI, era ya esperada por el grupo que predomina al interior del PAN en Veracruz, debido a que el ex director del ISSSTE ha fortalecido sus nexos con el grupo de Gustavo Madero, que mantiene la hegemonía en el panismo nacional.  

Cuando fue secretario de gobierno, durante el sexenio de Patricio Chirinos, muchos le criticaron a Yunes Linares la mano dura contra las expresiones sociales y políticas opositoras al sistema.

Su historia dentro del PAN tiene apenas una década, aunque su afiliación a dicho partido se concretó hace poco más de 7 años; en 2010 fue candidato al gobierno estatal, perdiendo la elección por poco más de 2 puntos porcentuales ante el actual ejecutivo veracruzano.

En abril de 2013 no pudo entrar en la lista de candidatos plurinominales a la Legislatura del Estado debido a que perdió el proceso interno, en el que fue relegado al quinto lugar; sin embargo, en el próximo Congreso federal se podría convertir en uno de los diputados panistas con más reflectores, lo cual buscará aprovechar de cara a la elección local de 2016, año de la sucesión en Veracruz.

De buscar la gubernatura, como todo indica, Yunes Linares será un contendiente de cuidado para las otras fuerzas políticas; y si el PRI no postula a un candidato competitivo el próximo año, podríamos ser testigos de su primera derrota en una elección para gobernador de la entidad. @luisromero85

Buganza y el 2016


Luis Alberto Romero

 

En el año 2000 se registró la primera caída del Partido Revolucionario Institucional en una elección presidencial; Francisco Labastida fue superado por el panista Vicente Fox por más de 2 millones de votos.

En Veracruz, ese proceso electoral no sólo sirvió a la dirigencia del tricolor para tomar conciencia sobre la llegada de una nueva etapa de alta competencia política, sino para la consolidación del entonces panista Gerardo Buganza Salmerón, quien perdió la elección para senador por un margen de un punto porcentual.

Cuatro años después, en el proceso para elegir gobernador de la entidad, Acción Nacional volvió a postular a Gerardo Buganza, quien alcanzó una votación histórica para su partido, más de 936 mil votos, sólo 25 mil sufragios abajo del candidato del PRI; en esa ocasión, el PAN ganó 14 de las 30 diputaciones locales en disputa.

Dos años más tarde, en 2006, el panista ocupaba su segunda diputación federal y todo apuntaba a que en el proceso local de 2010, el PAN volvería a postularlo como candidato al gobierno de la entidad; la decisión de Acción Nacional favoreció a Miguel Ángel Yunes y eso representó la salida de ese partido de uno de los cuadros más importantes del panismo veracruzano y también uno de los candidatos más rentables en términos de votación alcanzada.

Hoy, el regreso de Gerardo Buganza a la Secretaría de Gobierno lo ubica, sin duda, como una de las figuras a seguir de cara a 2016; a estas alturas, con un PRI dividido, con grupos internos confrontados y con la amenaza, más que nunca, de perder por primera ocasión el gobierno de la entidad, el ex senador podría convertirse en el aliado que el grupo en el poder necesita para no entregar la plaza a sus adversarios políticos, sobre todo, debido a que las opciones internas no han logrado convertirse en figuras estatales de peso. @luisromero85

Elección, la competencia PAN-PRI


Luis Alberto Romero

 

La casa encuestadora Parametría y el periódico El Financiero dan a conocer el resultado de un estudio levantado durante la primera quincena de este mes; dicho trabajo revela que si hoy fuera la elección, el PRI lograría el 31 por ciento de los votos, mientras el blanquiazul se ubicaría en el 27 por ciento, resultado que representa un retroceso para el instituto que encabeza César Camacho Quiroz y un avance para el PAN.

El PRI perdería 11 puntos porcentuales con relación a su actual presencia en la Cámara Baja, mientras Acción Nacional ganaría el 4 por ciento.

Muy abajo se ubicarían el Partido de la Revolución Democrática, el Movimiento de Regeneración Nacional, ambos de izquierda, y el Partido Verde, que se disputarían un lejano tercer lugar, ya que el PRD cuenta con el 12 por ciento de la intención del voto, mientras que Morena y el partido del tucán parten del 10 por ciento; los tres, muy distantes de los punteros.

En la parte baja de la tabla y luchando por sobrevivir, el Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza y los partidos del Trabajo, Humanista y Encuentro Social.

Mientras tanto, en Veracruz, los partidos libran dos batallas: la primera tiene que ver con el proceso para diputados federales este año; y la segunda, relacionada con la renovación del poder ejecutivo estatal; en este último punto destaca al interior del PAN una hegemonía del grupo que encabeza Miguel Ángel Yunes; un caso diferente se observa en el PRI, donde el pacto entre los senadores Héctor Yunes Landa y José Francisco Yunes Zorrilla modificó el escenario de ese partido, poniendo en jaque al grupo que actualmente se encuentra en el poder. @luisromero85

domingo, 4 de enero de 2015

De prestaciones y abusos


Luis Alberto Romero

 

Durante los últimos días de 2014, las calles de la capital de Veracruz fueron escenario de protestas de trabajadores y burócratas que no recibieron las prestaciones que establece la ley.

 

El aguinaldo es la prestación más reclamada; consiste en el pago al trabajador de al menos 15 días de salario. A pesar de que se trata de un punto establecido en la Ley Federal del Trabajo, no todos los patrones cubren dicha obligación; una prueba de ello son las 30 quejas que recibió la Secretaría del Trabajo, Previsión Social y Productividad durante la última semana del año pasado.

 

Igual ocurrió con los mil 300 trabajadores del sindicato del Sistema de Agua y Saneamiento Metropolitano, a quienes no les pagaron aguinaldo, despensas, canasta navideña y ahorro de fin de año; en total, casi 60 millones de pesos, que el organismo no pudo cubrir debido a problemas financieros.

 

Sin embargo, no todas las instancias de gobierno enfrentaron las mismas complicaciones: de acuerdo con la información difundida por el grupo radiofónico MS, de Martínez de la Torre, el cuerpo edilicio de ese municipio se aprobó impresionantes bonos de fin de año, 6 meses de salario para alcalde, síndico, regidores y algunos funcionarios de confianza que habrían recibido, en total, más de un millón 800 mil pesos; esto es, más de 27 mil 200 salarios mínimos.

 
Para el alcalde de ese ayuntamiento, más de 439 mil pesos; para la síndico, 239 mil; para los regidores, 195 mil; y para el secretario, 165 mil pesos, lo que de inmediato provocó las comprensibles reacciones de irritación, molestia e indignación de los habitantes de ese lugar. Lamentablemente, basta un acuerdo de cabildo para que los ediles de ese y cualquier municipio se asignen salarios y prestaciones a su antojo; es un golpe al erario, un saqueo y una burla a la población más pobre.

viernes, 10 de octubre de 2014

PRD veracruzano, la dócil dirigencia


Luis Alberto Romero

En el Partido de la Revolución Democrática no hubo sorpresas y tras una larga sesión del Consejo Nacional, durante la madrugada de este domingo 5 de octubre, Carlos Navarrete Ruiz rindió protesta como nuevo dirigente nacional.

Como todos los procesos internos de ese partido, esta sesión del perredismo nacional se caracterizó por un  ambiente complicado, con señalamientos y acusaciones entre las tribus, sobre todo las corrientes minoritarias, que literalmente fueron avasalladas por Nueva Izquierda.

El poderoso grupo que encabeza René Bejarano optó por abstenerse de la votación; algunos consejeros, incluso, tomaron el presídium, lo que provocó que la asamblea partidaria se prolongara por doce horas.

Reducidos, como están, Patria Digna, de Carlos Sotelo; Izquierda Democrática Nacional de René Bejarano; Alternativa Democrática Nacional, de Héctor Bautista López; y otros, se convierten ahora en los grupos de oposición dentro del partido.

Carlos Navarrete, la carta de Nueva Izquierda, corriente también conocida como “Los Chuchos”, presidirá al Comité Ejecutivo Nacional del PRD al lograr 259 votos; su adversario interno, si así se le puede llamar, Carlos Sotelo, apenas alcanzó 26 sufragios; fue una contienda de un solo lado.

En este proceso del PRD se impuso la continuidad porque Carlos Navarrete representa a la tribu que ha mantenido el control del partido y su línea es la de la negociación y el pacto sobre la confrontación.

Sin embargo, el problema central para Nueva Izquierda y, en general, para el Partido de la Revolución Democrática no es la elección interna del dirigente nacional, porque ese fue sólo un trámite; el tema importante apenas viene y tiene que ver con su organización y estructura de cara al proceso electoral federal de 2015, cuando en nuestro país se renueve la cámara baja del Congreso de la Unión, así como 7 gubernaturas, 17 legislaturas estatales y 1015 ayuntamientos.

Veremos entonces qué cara muestra al electorado un partido que se ha caracterizado por los fracasos en sus participaciones en los procesos intermedios.

Y para complicar todavía más el panorama del perredismo nacional, el ex jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, tiene un pie fuera del partido, mientras que Andrés Manuel López Obrador, postulado en dos ocasiones como candidato a la presidencia de la República, impulsará ahora a su propio proyecto político, el Movimiento de Regeneración Nacional, que competirá con el PRD para convertirse en la principal expresión de la izquierda mexicana.

En Veracruz, Nueva Izquierda tiene a Rogelio Franco, Celso Pulido, Fredy Marcos y a los alcaldes de Papantla, Marcos Romero, y San Rafael, Héctor Lagunes, como sus principales cuadros.
El ex dirigente estatal del partido, Rogelio Franco Castán, asumirá durante los últimos días de octubre su segundo periodo y con esto, al igual que ocurre en el ámbito nacional, se dará continuidad al proyecto de la actual dirigencia del PRD veracruzano, que se ha caracterizado por su cercana relación con el gobierno local; dicho de otra manera, los dirigentes de ese partido, dóciles como han sido, seguirán recibiendo línea desde Palacio de Gobierno. Como está, el PRD más parece una subsecretaría del gobierno que un partido político. Al diputado Uriel Flores se le ve cada vez más cerca de Morena; Manuel Bernal, Fredy Ayala y Daniel Nava serán la oposición al interior del partido. @luisromero85

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Pueblos Mágicos, las nuevas reglas


Luis Alberto Romero

En materia de turismo, actualmente Veracruz tiene tres lugares incorporados al programa Pueblos Mágicos del gobierno federal: Xico, Coatepec y Papantla; otras tres localidades aspiran a la misma denominación: Zozocolco, Naolinco y Catemaco, de lograrlo, no solo obtendrían promoción, sino también recursos económicos gubernamentales y un aumento en la derrama por la actividad turística.

Sin embargo, ante las nuevas reglas que emitirá la Secretaría de Turismo, el tema de la incorporación de más asentamientos veracruzanos a dicho programa federal podría complicarse.

Un interesante trabajo publicado por el periódico Capital de México da cuenta del nuevo rumbo que se espera en ese programa; el próximo 27 de septiembre, en el marco de los festejos del Día Mundial del Turismo, el gobierno federal dará a conocer las nuevas reglas y se adelanta que 26 lugares que actualmente tienen esa denominación podrían perderla.

Por si fuera poco, quienes pretendan incorporarse al programa de Pueblos Mágicos deberán presentar una gran oferta turística, mejor imagen urbana y promoción de sus productos, sostiene el trabajo del diario.

En sus inicios –durante la administración del presidente Vicente Fox, ese programa exigía cinco requisitos fundamentales a los lugares interesados en lograr la denominación: estar cerca de un destino turístico grande, contar con buenos accesos por carretera, participación ciudadana, tener atractivos religiosos e históricos, así como tiendas de artesanías, restaurantes y comercios.

Finalmente, durante el sexenio de Felipe Calderón, la entrega discrecional de nombramientos terminó por empañar esa estrategia gubernamental; debido a ello, la Secretaría de Turismo buscar tener un mayor grado de exigencia para las ciudades que aspiren a lograr ese reconocimiento.

Al iniciar septiembre, por ejemplo, la dependencia presentó los resultados de una evaluación al programa y de este documento se desprende que sólo tres destinos cumplen en todos sus términos los requisitos y exigencias de incorporación y certificación; y que resulta preocupante el incumplimiento detectado en los temas más importantes del programa; lo más común es el ambulantaje, la inadecuada imagen urbana y el bajo desarrollo de los productos locales.

Debido a ese diagnóstico, la Secretaría de Turismo determinó endurecer los requisitos para alcanzar y mantener la categoría. Se prevé ahora que existan tres niveles de Pueblos Mágicos: los que por sus características e infraestructura están destinados a los visitantes internacionales tendrán el nivel de “gran turismo”; las 5 estrellas serán asignadas para pueblos en desarrollo, y se enfocarán al turismo nacional; mientras que 4 y 3 estrellas se concederán para lugares potenciales o en construcción y su promoción se enfocará a visitantes regionales.   

Pero esos no son los únicos cambios; se espera que dentro de una semana, cuando se den a conocer las nuevas reglas, la Secretaría de Turismo determine que perderán la denominación aquellos lugares que no tengan inversión durante dos años consecutivos, que tengan poca inversión estatal, o que no entreguen seguimiento e informes puntuales al gobierno federal.
En ese contexto, no sólo hay dudas en cuanto al nombramiento para pueblos como Zozocolco, Naolinco y Catemaco, sino también riesgos para los lugares que actualmente tienen esa denominación, Papantla, Xico y Coatepec; hay que recordar que la ciudad que se ubica en el Totonacapan ya perdió en 2009 esa categoría, mientras que el nombramiento del municipio que encabeza Roberto Pérez Moreno se encuentra en peligro por las precarias finanzas y la nula inversión. @luisromero85

Indígenas veracruzanos


Luis Alberto Romero

El tema de la discriminación y los derechos indígenas pareciera un debate agotado y, por tanto, innecesario. No es así, sobre todo tomando en cuenta la desigualdad, la pobreza y la falta de oportunidades para sectores que por años han sido excluidos y marginados.

El 11 de junio de 2003, el Diario Oficial de la Federación publicó La Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación; el documento establece las medidas legales para prevenir cualquier forma de exclusión social y garantizar la igualdad entre las personas.

No es un tema nuevo, ni en México ni en el ámbito internacional: la Carta de las Naciones Unidas de 1945, como muestra, establece la importancia de la igualdad de derechos de hombres y mujeres.

Sin embargo, la realidad de nuestro país es muy diferente a lo que establecen tanto los tratados internacionales como nuestras propias leyes; un ejemplo es la discriminación que enfrentan las etnias. Se estima que este problema social afecta a más de 7 millones de indígenas y unos 450 mil afromexicanos.

México es un país racista. La más reciente Encuesta Nacional de Discriminación reveló que más del 23 por ciento de los mexicanos no estarían dispuestos a compartir su casa con personas de otra raza; que el 54 por ciento señala que el color de la piel es un motivo de insulto; y que el 16 por ciento de la población vincula la pobreza de los indígenas con un tema de pereza; es decir, apuntan que son pobres porque no trabajan.

Pero no sólo los indígenas son discriminados en este país; también lo son mujeres, ancianos, jóvenes, niños, enfermos, discapacitados, migrantes, creyentes no católicos y miembros de la comunidad lésbico-gay.

En el caso de los indígenas, se trata de una doble discriminación porque este grupo no sólo enfrenta un trato desigual debido a su condición racial, sino también por la pobreza y el rezago que prevalece en las comunidades.

Por si fuera poco, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación reconoce atrasos en el trato igualitario para indígenas en diferentes ámbitos: en los procesos penales, en el acceso a la salud y a la alimentación, en los derechos políticos y en las oportunidades de trabajo.

Ayer, por cierto, el presidente Enrique Peña Nieto se presentó ante el pleno de la Organización de las Naciones Unidas, donde convocó a combatir la desigualdad, la injusticia y la discriminación que enfrentan los pueblos indígenas; sin embargo, es un problema que no se puede resolver por decreto.

En Veracruz existen siete grandes grupos étnicos; es la cuarta entidad con más población indígena, superada sólo por Oaxaca, Chiapas y Estado de México. Más del 9 por ciento los indígenas del país vive en territorio veracruzano, donde muchas veces sufren discriminación y malos tratos por su condición racial.
Generalmente, las comunidades de regiones como Chicontepec, Papantla, Tantoyuca, Uxpanapa, Ixhuatlán y Soteapan, entre otras, enfrentan problemas de discriminación y un acceso inequitativo a servicios y oportunidades para su desarrollo. Es un problema que se registra en prácticamente todas las etnias de un país, México, que ve en lo indígenas a ciudadanos de segunda, lo cual no sólo es vergonzoso, sino también indignante. @luisromero85

Congreso veracruzano, costoso, improductivo y opaco

Luis Alberto Romero El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) dio a conocer un estudio, el Informe Legislativo 2017, sobre el...